¿A tus encías no les gusta el helado?

Sensibilidad bucal

Hemos llegado a esa época del año donde el calor ya se hace notar hasta tal punto de empezar con los primeros baños del año, sacar la ropa de verano y, lo que más nos gusta, comer helado. Pero puede que no para todo el mundo el degustar este dulce postre sea un placer, sino que más bien se convierta en algo doloroso. ¿Por qué puede ser esto? Se llama sensibilidad dental.

La sensibilidad de encías

Hay mucha gente que se lo piensa dos veces antes de tomarse algún alimento muy frío como son los helados ya que para ellos supone un castigo por el dolor punzante que les causa. El problema que suelen padecer es la sensibilidad de encías, una dolencia muy común que causa un dolor agudo momentáneo derivado de la exposición de la dentina, o la parte interna del diente.

Al estar expuesta, cuando entra en contacto con un cuerpo externo muy frío esta causa un estímulo sobre las fibras nerviosas que causa dolor.

La solución no está en evitar el frío

La solución que nos puede parecer más lógica de primeras es evitar comer o ingerir ese tipo de cosas que nos causan dolor, pero eso solo consigue esquivar el problema en vez de afrontarlo y acabar con él. Hay ciertos hábitos y trucos que podemos adoptar en nuestro día a día que mejoran notablemente esta sensación y nos ayudan a no tenerle miedo a estas cosas.

La sensibilidad dental se puede prevenir y tratar

Aquí os traemos una serie de consejos para poder disfrutar más del verano y sus helados:

  1. Mantén una buena higiene bucal. Esto siempre es lo primero que hay que hacer para tener una boca sana y evitar problemas.
  2. Usa un cepillo de cerdas más suaves y un dentífrico especial para dientes sensibles.
  3. Mantente bien hidratado, la saliva protege también a las encías.
  4. Los cítricos en exceso dañan los dientes debido a su gran cantidad de ácido y esto hará aumentar esa sensibilidad.
  5. Cuando vayas a consumir un helado o granizado no te lances hacia él nada más salir del frigo, déjalo reposar unos segundo para que pierda ese frío de nevera y te moleste menos.

Además de todos estos consejos siempre hay que acudir a la clínica a revisar que no hay otro motivo más grave que esté causando esta sensibilidad. Así que, si eres de Motril o estás aquí de vacaciones, no dudes en llamar y pedirnos cita para una revisión.

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