¿Qué es el sarro dental y cómo lo debes tratar?

No te fíes de los tratamientos caseros que recomiendan en internet. El sarro se trata en una clínica.

Si buscas un poco por internet podrás toparte con artículos que hablan de métodos caseros para eliminar el sarro dental. Cuidado, ni son tan efectivos ni tan inocuos: nuestra recomendación es que vengas a vernos a nuestra clínica dental en Motril para que podamos echar un ojo y valorar tu caso.

¿Qué es el sarro? También se conoce como «cálculo dental» y es una de las consecuencias de no llevar una higiene dental correcta (más aún en estos tiempos). Es la mineralización de la placa bacteriana que todos tenemos, y por tanto no se puede retirar con el cepillado normal. Además de provocar halitosis o tinción puede acarrear otros problemas como caries e infecciones varias (gingivitis, periodontitis), porque además tenemos que tener en cuenta que hay dos tipos de sarro, el supragingival (en la parte visible de los dientes por encima de las encías, lo podemos ver) y el subgingival (en la parte de los dientes que no podemos ver).

En el mercado podremos encontrar pastas dentífricas y cepillos especiales que prometen luchar contra la acumulación de sarro, pero no es suficiente. Tenemos que beber agua con frecuencia, beber lácteos, consumir verdura verde y fruta con fibra y ser muy disciplinados con nuestra higiene para evitar problemas y aún así os recomendamos que una o dos veces al año paséis por una clínica como la nuestra a verificar que todo va bien. Volvemos a insistir en que el tabaco es un auténtico enemigo de todas estas medidas, plantéate dejarlo si es tu caso.

Tratamientos para el sarro

En las clínicas dentales solemos aplicar, en casos normales, dos tipos de tratamiento para retirar el sarro acumulado en las piezas dentales:

  1. Limpieza profesional: con una profiláxis de odontología, recurriendo a herramientas que no se tienen en casa, conseguimos hacer una limpieza lo suficientemente profunda para arreglar un problema de sarro. Es un tratamiento sencillo, rápido, indoloro y que no precisa anestesia.
  2. Curetaje, raspado o alisado radicular: se trata de una intervención más profunda en la que eliminamos por completo las bacterias existentes, tanto por encima como por debajo de las encías. Requiere anestesia local, se aplica mediante ultrasonidos y puede producir molestias durante los dos días siguientes a su aplicación, pero es un tratamiento muy efectivo.

Para poder valorar si necesitas uno de estos tratamientos o algún otro solo tienes que dejarte pasar por la Clínica Fernández Abarca. ¡Te ampliaremos la información!

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