Los dientes de leche son de verdad

Los bebés traen siempre un pan debajo del brazo, pero también muchos cuidados. Pañales, vacunas, alimentación, tipos de llanto… Son miles de cosas nuevas que tener en cuenta. Pero quizá hay una que pasa desapercibida y que puede ahorrarnos más de un disgusto en el futuro, los dientes de leche.

El nombre que reciben los primeros dientes que vemos asomar con ilusión en la boca de nuestros hijos viene determinado en parte por su composición, mayoritariamente calcio, y porque salen en el periodo de lactancia del bebé. Su carácter temporal hace que los tengamos poco en cuenta, por no decir nada, a la hora de higiene y cuidados, y aquí está el grave error. Hoy te traemos una serie de consejos y recomendaciones para estar al día en la salud bucodental de tu bebé y sus primeros dientes de leche.

Cepillo y pasta desde el primer diente

Lo primero que debemos de saber es, que por muy pequeños que sean, nada más aparecer el primer diente de leche debemos cepillar para evitar la salida de caries. Para hacerlo correctamente hay cepillos y pasta de dientes específica para los más pequeños. Los cepillos son de un tamaño y una suavidad mucho mayor que los de un adulto y la pasta de dientes, además de sabores más dulces y atractivos para un bebé, será con una cantidad de flúor que no pase de los 1000 ppm. El flúor es importante en el dentífrico, pues es la sustancia que hace resistente al diente de las caries, pero la ingesta excesiva y prolongada puede causar alteraciones óseas y dentarias. Por esto es muy importante usar la pasta adecuada y en la cantidad correcta, la cual es no más de un granito de arroz para menores de 2 años.

Al dentista con una sonrisa

Otra de las cosas fundamentales es la primera visita al dentista. Al pensar en que no es la dentadura definitiva de nuestros hijos tendemos a retrasar bastante este momento, y la indicación es hacerla antes de que cumplan un año.

Un diagnóstico a tiempo puede detectar ciertas patologías y solucionarlas antes de que se conviertan en un problema mayor, más costoso y mucho más molesto. Por eso la recomendación es traer los niños a nuestra consulta, aunque sea una vez, antes de que cumplan el año y le hayan salido sus primeros dientes. Si estás en este periodo pedir cita a nuestra clínica en Motril.

¡Fuera dedos!

Para una correcta formación de todas las partes de la boca es muy importante evitar que el niño coja la costumbre de chuparse el dedo. Seguro que hemos oído que el chupete en relación a este tema es lo peor, y no es lo mejor del mundo, pero es mejor opción que el dedo. ¿Por qué? Pues por dos simples razones, la primera es que hoy en día hay chupetes con formas menos problemáticas y la segunda, el dedo no se le puede quitar y el chupete sí. El truco está en saber elegir el chupete adecuado 

Para evitar deformaciones en el paladar o maloclusiones dentarias grandes, lo mejor es escoger un chupete de boca cuanto más estrecha mejor, para dejar que el bebé pueda cerrar la boca lo máximo posible. De este tipo tenemos los llamados anatómicos y los planos reversibles, que permiten al bebé colocarse el chupete de cualquier manera.

Papás, ¡estad tranquilos! Que con esta serie de trucos y consejos todo irá genial y son más fáciles de seguir de lo que parecen. Además, en el blog de Mustela nos dan consejos también para antes de que aparezcan esos dientes de leche, pásate por allí para estar al día de todo.

Usamos cookies propias y de terceros que recogen datos sobre sus hábitos de navegación. ¿Acepta su uso? Más información Aceptar